Stephan Schmidheiny asumió tempranamente responsabilidades en la empresa familiar y en las décadas siguientes construyó una cartera internacional de participaciones, desde la industria relojera suiza hasta empresas sostenibles en América Latina. Como asesor principal de la Cumbre de la Tierra de las Naciones Unidas de Río 1992, fundó el Business Council for Sustainable Development, predecesor del actual World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), y acuñó el concepto de ecoeficiencia con su libro «Changing Course». Sus fundaciones —entre ellas la Avina Stiftung en Suiza y la Fundación Avina en América Latina— han invertido hasta la fecha más de 500 millones de francos suizos en proyectos de utilidad pública.