La Cumbre de la Tierra 1992
En 1992, se celebró en Río de Janeiro la primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (UNCED, por sus siglas en inglés). La Cumbre de la Tierra de Río fue un importante evento diplomático y socialmente marcó un momento crucial del siglo XX. La discusión giró principalmente en torno a cómo reducir la presión sobre los ecosistemas globales introduciendo el paradigma del desarrollo sostenible. Este nuevo principio se funda en el reconocimiento de que los problemas ambientales y las cuestiones sociales no se pueden abordar ni resolver por separado.
Stephan Schmidheiny participó activamente en las preparaciones de la Cumbre de la Tierra. Con ocasión de una conferencia en Noruega, conoció en 1990 al secretario general de la UNCED, Maurice Strong. Dada su experiencia como empresario y especialmente debido a su reputación como pionero en el retiro del procesamiento de asbesto, Maurice Strong lo nombró su asesor jefe para negocios e industria (Chief Advisor for Business and Industry). Para realizar este trabajo, Stephan Schmidheiny decidió crear un consejo empresarial para el desarrollo sostenible, el Business Council for Sustainable Development (BCSD). En menos de un año, logró ganarse a 50 líderes de diferentes industrias y regiones. Los resultados del trabajo del BCSD se hallan en el best seller titulado Cambiando el rumbo: una perspectiva global del empresariado para el desarrollo y el medio ambiente, publicado en 1992 y traducido a 15 idiomas. En este libro, Stephan Schmidheiny explica el concepto corporativo de la ecoeficiencia, y muestra cómo las empresas pueden combinar la protección del medio ambiente con el crecimiento económico. El prefijo «eco» se refiere tanto a la economía como a la ecología. El 5 de junio de 1992, Stephan Schmidheiny presentó los resultados del trabajo en la Cumbre de la Tierra.
Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible
El Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible(WBCSD, por sus siglas en inglés) es presidido por los directores de algunas compañías globales líderes. La organización proporciona impulsos que marcan tendencias y representa intereses de forma efectiva a fin de que puedan llevarse a la práctica soluciones constructivas en aras de un futuro sostenible. Actualmente, el WBCSD es un foro para alrededor de 200 compañías miembros de todas las industrias y continentes, que discuten sobre las mejores prácticas en materia de desarrollo sostenible. Los orígenes del WBCSD se hallan en el Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible (BCSD, por sus siglas en inglés), un gremio fundado por Stephan Schmidheiny en 1991 para la preparación de la Cumbre de la Tierra de 1992. Después de la Cumbre de la Tierra, Stephan Schmidheiny y los miembros del BCSD decidieron continuar e intensificar la cooperación. En 1995, el BCSD se fusionó con el Consejo Industrial Mundial sobre el Medio Ambiente para convertirse en el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) y abrió su secretaría en Ginebra. En el año 2000, Stephan Schmidheiny fue nombrado presidente honorario del WBCSD. En la «Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible» de la ONU, celebrada en Johannesburgo en 2002, el WBCSD volvió a desempeñar un papel destacado. Entre otras cosas, se presentó «Predicando con el ejemplo: El caso de negocios para el desarrollo sostenible», un libro que abre nuevas perspectivas y del que Stephan Schmidheiny es coautor.
Grupo asesor de alto nivel sobre el medio ambiente de la OCDE
A finales de los años noventa, los 34 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) comenzaron a tratar a fondo cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible. Por ello, el secretario general de la OCDE, Donald J. Johnston, convocó en 1997 un grupo asesor de alto nivel sobre el medio ambiente y nombró copresidentes a Stephan Schmidheiny y al presidente del Instituto de Recursos Mundiales, Jonathan Lash. Este grupo asesor elaboró un informe, cuya recomendación principal estriba en una nueva interpretación de la tarea de la OCDE, según la cual, para poder conservar a largo plazo tanto los capitales humano y económico como el medio ambiente, la OCDE debería tener como principio rector el concepto de sostenibilidad. El grupo asesor recomendó un marco para integrar la política económica, ambiental y social con el fin de lograr una economía sostenible. El informe constituyó una importante base de debate durante la Reunión Ministerial de la OCDE en 1998, en la que los ministros acordaron que el desarrollo sostenible es una prioridad para los países de la OCDE. Del mandato de los ministros surgió la publicación de la OCDE titulada «Sustainable Development. Critical Issues», que profundiza en las conclusiones del grupo asesor de alto nivel.