Muy pronto, Stephan Schmidheiny comenzó a expandir sus actividades empresariales más allá de la industria de la construcción y de las fronteras nacionales suizas. A menudo invirtió en compañías que se encontraban en dificultades financieras y que tenían que ser reestructuradas. Además de Suiza, Latinoamérica pasó a convertirse en una zona geográfica central de sus actividades. Llevó a cabo una diversificación en varias industrias y, entre otras, mantuvo participaciones en compañías
- dedicadas a la producción de yeso, embalaje y tubos de agua
- del sector financiero e inmobiliario
- de la industria forestal
- de la industria del acero
- así como fabricantes de dispositivos electrónicos, relojes, cámaras y microscopios.
Salvación de la industria relojera suiza
Una de las inversiones más exitosas realizadas en Suiza ha sido la de SMH / ASUAG, actual Grupo Swatch. A principios de los años ochenta, la competencia de Japón había llevado a la crisis a la industria relojera suiza; SMH había pasado a manos de los bancos acreedores. Junto con Nicolas Hayek, Stephan Schmidheiny asumió el control mayoritario de SMH en 1985 y sentó así las bases de un éxito sin precedentes en la historia económica suiza: el lanzamiento del reloj Swatch. Una vez que el grupo relojero volvió a ser rentable gracias a una reorientación estratégica y a reestructuraciones de envergadura, Stephan Schmidheiny fue retirándose poco a poco de su puesto de director e inversionista inicial. Con ello quedaron sentados los cimientos de su patrimonio actual.
Labor de pionero en Latinoamérica
Con GrupoNueva, Stephan Schmidheiny creó un grupo empresarial innovador en América Latina. GrupoNueva y sus compañías están vinculados a la filosofía de la «triple bottom line», es decir que persiguen simultáneamente objetivos sociales, ecológicos y económicos. Por un lado, Amanco y Plycem, empresas líderes de la industria de materiales de construcción, formaban parte de GrupoNueva. Por otro, el grupo también contaba con participaciones en la industria forestal. Ya en 1982, Stephan Schmidheiny había invertido en Terranova, una silvicultora chilena, a la que convirtió en uno de los proveedores líderes de productos de madera sostenibles. En 2005, Terranova y Masisa se fusionaron y pasaron a ser una de las compañías más grandes cotizadas en bolsa de la industria forestal latinoamericana. En 2001, Stephan Schmidheiny decidió retirarse paulatinamente de todas sus funciones de negocios y de la vida pública. A partir de ese momento, se dio paso a la regulación de su herencia. En 2003, Stephan Schmidheiny donó las acciones de GrupoNueva a Viva Trust, un fideicomiso sin fines de lucro creado por él mismo. Viva Trust financia con sus dividendos la Fundación Avina, una institución sin ánimo de lucro creada por Stephan Schmidheiny en 2001.